Lo primero que se requiere para atacar al prójimo, es un vehículo Sin categoría / Alberto Askenazi Lo primero que se requiere para atacar al prójimo, es un vehículo Leer más »
Hay algo que, para conseguirlo, primero hay que darlo: es el respeto Sin categoría / Alberto Askenazi Hay algo que, para conseguirlo, primero hay que darlo: es el respeto Leer más »
La vida es un relámpago entre dos eternidades. Ni creas que es tan larga Sin categoría / Alberto Askenazi La vida es un relámpago entre dos eternidades. Ni creas que es tan larga Leer más »
¿Cuántas cadenas te han de sujetar hasta que te des cuenta que puedes romperlas? Sin categoría / Alberto Askenazi ¿Cuántas cadenas te han de sujetar hasta que te des cuenta que puedes romperlas? Leer más »
Busca las cosas agradables. Las desagradables te buscan a tí Sin categoría / Alberto Askenazi Busca las cosas agradables. Las desagradables te buscan a tí Leer más »
La paz no se firma, se crea cada día al ser amable Sin categoría / Alberto Askenazi La paz no se firma, se crea cada día al ser amable Leer más »
Sabio quien aprovecha las dificultades para aprender, no para quejarse Sin categoría / Alberto Askenazi Sabio quien aprovecha las dificultades para aprender, no para quejarse Leer más »
Si el hombre supiera que la felicidad no existe, tomaría la alegría en su lugar Sin categoría / Alberto Askenazi Si el hombre supiera que la felicidad no existe, tomaría la alegría en su lugar Leer más »
No por viejo se acaban las ganas. Aunque se caigan los dientes, el apetito sigue Sin categoría / Alberto Askenazi No por viejo se acaban las ganas. Aunque se caigan los dientes, el apetito sigue Leer más »
Cuando estás consciente de la maravilla de la vida, debes así mismo percibir la inmensa majestad de la muerte Sin categoría / Alberto Askenazi Cuando estás consciente de la maravilla de la vida, debes así mismo percibir la inmensa majestad de la muerte Leer más »